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EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

Sí, ya sé que es época de cambios y aceptaciones; de entendimiento y adaptaciones; de generar más y mejores alternativas de desarrollo en materia de Cultura Física y Deporte; de incentivar a la niñez y juventud mexicana para un modelo de idoneidad que impacte en todas las regiones del país sin importar su creencias; de establecer mecanismos eficaces para que lleguen los estímulos y recursos a los verdaderos protagonistas del deporte en todas sus concepciones; de abrir promociones mediante la capacitación y preparación continua para que la educación física en el país sea el motor que impulse y dignifique tanto al docente como al estudiante; de fincar las bases sólidas y estructurales en personal mexicano altamente calificado que sea capaz de impartir y recibir y luego retransmitir enseñanza; de impactar clara y directamente en la promoción de la salud para erradicar el abominable caso de la obesidad y generar todavía más acciones en la intensa lucha contra las enfermedades crónico-degenerativas a través de la actividad física; programas efectivos de sinergia deportiva para alejar a la población en situación vulnerable y reinsertarles a la productividad; elevar los planes, proyectos y programas que emanan del sector educativo para que la dualidad con el deporte y su práctica y desarrollo físico sea la bandera efectiva de que un buen estudiante puede y deber ser un buen deportista; de consolidar la profesionalización de todos los que estamos inmersos (de alguna u otra forma) en la política deportiva en sus diferentes órdenes públicos, incentivando a la iniciativa privada a su incorporación para generar a mediano plazo, áreas de oportunidad laboral.

Todo esto suena muy bonito y más todavía cuando se habla de la inyección de 5 mil millones de dólares para el fortalecimiento del deporte en nuestro país, inversión que se complementará con recursos del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para activación física en escuelas y salud, en donde también, uno de los ejes centrales es la modernización y ampliación de infraestructura deportiva que impacte directamente en favor de la población.

El tema es urgente y necesario. La activación física y sus aristas deben tener mayor proyección desde las aulas, con más horas destinadas para tal efecto y un trabajo incluyente que genere empatía, comprometiendo un fuerte y necesario impulso a las áreas del deporte, de la recreación, de la salud, de la educación y la Cultura Física.

El naciente rumbo del país nos obliga a todos a brindarnos en aras de un mejoramiento en todo sentido; el reto es basto y no deberemos claudicar para lograrlo porque el día a día se convierte en desafío por alcanzar el nivel óptimo que involucre a toda la sociedad y tanto es así que el deporte mexicano se basará en tres ejes: el impulso a la práctica y desarrollo del béisbol, el fomento irrestricto de la actividad física y deportiva, así como el alto rendimiento.

Del tema del béisbol, no debería causarnos sorpresa toda vez que el mandatario nacional ha manifestado en varios momentos su fascinación por esta disciplina que tiene mucho arrastre en nuestro territorio, por lo que de manera intensiva se llevará a cabo la búsqueda de talentos y prospectos que lleguen a las grandes ligas mediante un trabajo de selección, desarrollo y cause, haciendo con esto que cada vez sean más lo niños que practiquen este deporte altamente competitivo.

Ahora bien, en el rubro de becas para atletas, que es un tema álgido y en muchas ocasiones un doloroso momento tanto para los protagonistas y sus entrenadores como para las autoridades, por la poca practicidad que se tenía sobre el particular, si hoy esto da un vuelco a la historia y pasa a ser un ejercicio efectivo en tiempo y forma, creo que vendrán más y mejores resultados, porque los incentivos llegarán a quienes en verdad se lo han ganado y no a quienes exigen sin dar resultados, que dicho sea de paso, de esto abundan, pero tengo que ser claro al señalar que no hay varita mágica y mucho menos un gnomo que llegue y dé el antídoto perfecto para erradicar las malas costumbres, eso no es posible y más bien, esté quien esté debe trabajar en consecuencia por generar un clima favorable para la evolución del deporte mexicano y no caer en el absurdo letargo de la entrega de estímulos y becas.

Con relación al fortalecimiento del certamen deportivo más importante del país a nivel infantil, la Olimpiada Nacional, es digno de aplaudir y reconocer dicha intención, por la sencilla razón de que miles de niños y jóvenes mexicanos merecen una alternativa altamente efectiva de desarrollo y manifestación de sus habilidades acorde a sus competencias, por lo que, sin duda alguna y creo que coincides conmigo, ésta acción debe tener como misión impulsar el desarrollo de la Cultura Física y el Deporte en las nuevas generaciones y se convierta en transmisible año con año, con la firme convicción de llevar de la mano a las futuras figuras del deporte mexicano en competencias internacionales como Juegos Centroamericanos, Panamericanos y llegar a los Olímpicos.

Así pues, y con base en charlas extensas con la Maestra Patricia Muñiz, especialista en derecho deportivo, comentábamos de la importancia de erradicar y evidenciar esos malos vicios que tanto empañan al deporte. Hoy no se trata solo de que una figura llegue y quiera, sino en principio que se rodee del personal capacitado y profesional que sepa identificar y enseguida aplicar su experiencia y capacidad para estrechar lazos de unidad, de feliz comunión y con esto, generar un mejor movimiento deportivo en el país.

Entiendo sobre manera que la tarea no es nada sencilla y hasta me atrevo a decir que es doblemente complicada, sin embargo, apelo a dos situaciones, incluso de vida: uno, este cambio a todo nivel tiene la mágica oportunidad de hacer y marcar diferencia, por tanto, tiene derecho a duda; el otro: es justamente dejarles trabajar, emprender, crear y sobre todo demostrar.

Si de estas situaciones se dan resultados favorables, seguro estoy que la política en materia deportiva estará imprimiendo un modelo de sustentabilidad deportiva acorde a los tiempos que vivimos. Vamos paso a paso y evaluemos cada uno de ellos con firmeza y templanza. Le entras?

 

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