guionbajoatole

EL VALLE DEPORTIVO

 

Pedro Eric Fuentes López

Fin de semana complicado y más porque no es fácil combinar y compaginar tiempo y todas esas facetas a las que uno se somete para poder aspirar a estar un “poquito” mejor, pero que sin duda, el esfuerzo y entrega traerán consigo una esperanza de cambio…

Y que mejor ejemplo del conocimiento adquirido para equipararlo con un tema tan desgastado y tan “novedoso” al mismo tiempo como el del aporte psicológico en el deporte y específicamente en el futbol.

Lamentablemente, la ola de declaraciones a diestra y siniestra de algunos protagonistas y seguidores de ciertos equipos, y de uno que otro compañero, han venido a poner el dedo en la llaga, por una arista que en definitiva no es nueva, pero que, solo con base en el entrenamiento de tal naturaleza se puede comprender, procesar y alcanzar.

Me puse a investigar y encontré un texto bastante recomendable: La Psicología Deportiva y el Futbol. Revista Digital Universitaria. 10 de junio 2005 • Volumen 6 Número 6 • ISSN: 1067-6079, donde nos refiere que los primeros trabajos psicológicos de los que se tiene noticia, son los referentes a la aplicación del Análisis Transaccional y del Dr. Octavio Rivas desde los años ´70 en el Club Pumas de la UNAM. Rivas, O., “La maldición de los penales... y su exorcismo”, Edición del autor, México, 1995.

Y lo quise destacar hoy en esta ocasión cuando estamos sumergidos en la vorágine de opiniones sin control, en el ataque y critica sin fundamento y pero aun, sin conocimiento de causa y para muestra un botón.

El Cruz Azul ganó su compromiso del sábado pasado al Pachuca y lo hizo con senda goleada. Antes esto, no faltó quien dijera que la incorporación de un especialista hizo que esto fuera posible. Basta! El trabajo es una condición que debe permear desde su planeación, organización, visualización, proyección, progresión y concreción. Es decir, nadie tiene la varita mágica ni el aplomo ni las agallas suficientes para decir que de la noche a la mañana así se dan las cosas.

El caso en particular es de por si atractivo por las condiciones, incluso de años en la que ha estado inmersa la máquina, pero que hoy, bajo la apertura de un estratega que alcanza a identificar y creer en el trabajo mental, se puede aspirar a grandes metas, pero, insisto, con base en el trabajo diario, sí, es cierto con el entrenamiento físico pero con la intervención y proceso del mental.

Este trabajo que debe ser constante, duradero y eficiente, solo da resultados en la proximidad del siguiente día, es decir, cuando mente y cuerpo se conectan amén de una serie de estrategias y mecanismos infundados, claro que se obtienen diferentes logros, no es así como que hoy apareció Juanita “Pequitas” y con unas palabras y unos polvitos mágicos rociando a cada jugador, se haya dado un resultado, o peor aún, que habiendo llegado del extranjero “Gerónimo” y casi casi bajándose del avión y llevado a La Noria, con una charla salvadora, les haya brindado el certero golpe de autoridad. No, no, no, y no!

La historia es distinta. Acepto que alguna vez probé el coaching y nel! Ni me latió ni me gustó, pero lo respeté; más tarde me dispuse a indagar más su proceder y sin afán de nada, no era lo que buscaba en esos ayeres. Al mismo tiempo como aguas de riego aparecieron platicas motivacionales para obtener empleo, ganar más, tener lo mejor y con la clara consigna de unirte al selecto grupo de estrellas fulgurantes…

Repito. Lo respeto! Pero creo más en el estudio, en la dedicación y en el aporte e importancia que se le otorga a la cultura física y a sus ciencias aplicadas. El balompié no podía, ni puede ni debe, quedarse fuera de esa esfera, solo hace falta que se intente.

Por eso creo que el equipo, en este caso el Cruz Azul, como han sido otros tantos en diversas categorías, intentan ante la desesperación alcanzar todo cuanto se atreviese y se presente. Hoy existe una gran responsabilidad de los estudiosos en la materia y hacer efectiva su labor en aras de una superación física y mental que impacte a nivel personal y redunde en beneficio colectivo. Esto no es flor de un día y mucho menos de un fin de semana.

Esto es de constancia, de compromiso y de entrega con toda la pasión que implica meterse a las entrañas para alcanzar un liderazgo, una cohesión grupal, elevar la autoestima y rendimiento del futbolista (como en el caso en comento), el acercamiento directo, muy directo y asesoramiento con cuerpo técnico y directivos, buscando a toda costa una unidad motora que impacte en desarrollo efectivo del juego. Cuando esto se alcanza o se alcance, ja! Llega con todo y con lo mejor!

No creo ni en las brujas ni brujos; mis respetos para los motivacionales, mi mano amiga a quien aporta ideas o ejemplos de vida que bien pueden llevarse a cabo; mi admiración a quienes ofrecen “nuevos métodos” para alcanzar el éxito, pero perdón, hoy más que nunca estoy convencido que todo debería pasar (en el deporte ehhh) por un trabajo y entrenamiento mental…al tiempo… al tiempo…

Pásenla bien!!!

 

Leave a reply