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EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

Me ha quedado muy claro que el tema del entrenamiento mental, es un proceso sumamente necesario para poder trascender y seguir evolucionado. En el deporte no es la excepción, al contrario, es por demás muy necesario y sobre todo en el ámbito del alto rendimiento, que si bien es cierto, cuenta (aparentemente) con lo necesario, este punto estratégico, en muchos casos, es sumamente importante y para muestra un botón.

Con la culminación de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, se evidenció que la falta de contundencia en algunos, varios y muchos casos, fue el tema del apoyo y/o aporte psicológico por aquello de contar con elementos para seguir creciendo y quienes, en su momento, sufrieron de un apoyo para saber reaccionar en momentos clave de la competencia.

Leía y comparto un texto de la psicóloga del deporte Claudia Rivas, quien señaló: “Una de las grandes carencias que tuvieron nuestros deportistas fue la falta de un apoyo psicológico especializado, no nada más alguien que les diga ‘échale ganas’, o esta situación que dicen mucho los entrenadores que el entrenador es el psicólogo. No es así, el psicólogo es el psicólogo; el entrenador necesita desarrollar habilidades psicológicas para poder hacer competir, dar y mostrar diferentes cosas al atleta, pero la ayuda psicológica es algo que ellos necesitan para tener realmente un apoyo, como necesitan al médico, al fisiatra y al nutriólogo”, dijo la especialista.

“Entendemos mal el concepto mentalidad. Mentalidad es cómo piensas, cómo sientes y cómo actúas, y todos tenemos una mentalidad, no siempre eficaz para nuestros objetivos. No es que el deportista mexicano no tenga mentalidad, es más bien que no sabe qué hacer en momentos clave de la competencia, y esto sería una cuestión de otro problema en nuestro país que se llama indefensión aprendida (condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, con la sensación de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación)”

Coincido con ella y por lo menos yo, estoy convencido de que por “ganas” no pararon los representantes mexicanos, incluso, se obtuvieron estadísticas (que dicho sea de paso a muchos no les gusta ni siquiera revisar) y que denota un grave abismo con los especialistas. Basta! Es momento de poner especial énfasis en la materia, en brindar mayores respaldos, de consolidar esos planes, proyectos y programas de los que tanto se hablan sin que hasta el momento se tenga el éxito deseado, y sé muy bien que están ahí para evolucionar pero por favor, seamos realistas de que esto se conseguirá siempre y cuando todos los involucrados multipliquen y no resten o se la pasen tirándose la bolita o evidenciando una clara muestra de golpes bajos que en nada traen estabilidad.

A través de las redes sociales me encontré con demasiadas expresiones de hartazgo y deméritos a los propios atletas, pero me llamó poderosamente la atención, estas estadísticas que, a lo mejor, tendrían que hacer eco en todos los niveles y que no suene a conformismo, por el contrario, un reflejo de lo mucho que se tiene que hacer.

El 33.6% de los 125 participantes que asistieron a la justa deportiva se ubicaron dentro de los 16 mejores del mundo (36 pruebas, 40 atletas) El 22.4% de los 125 participantes están dentro de los 10 mejores del mundo (26 pruebas, 28 atletas) En pruebas como clavados, atletismo, pentatlón moderno, box, remo, tiro con arco, esgrima, triatlón, taekwondo, levantamiento de pesas, ciclismo de pista y de montaña y vela, México se encuentra el top 16 del mundo.

Insisto y reconozco que tal vez para muchos esto suene a defensa o minimizar el hecho de que solo se cuenten con 5 medallistas, pero debemos comenzar a reconocer que la competencia desde cualquier trinchera es cada vez más difícil porque los demás también se preparan y buscan afanosamente la gloria deportiva, esto por supuesto hace suponer que cuentan con mejores y mayores aportes en todos los sentidos.

Lo sucedido con nuestros representantes deportivos, amén de lo ya planteado, sin duda obedece al orden de las autoridades quienes se han dado hasta con la cubeta y recién seguirá una guerra de declaraciones acusando a diestra y siniestra lo que todos sabemos: una completa y total guerra de intereses que solo ha afectado al deporte.

Todo esto es algo que se veía venir y que no se puede ni debe tapar con un dedo o un cambio de página, nel! No! Esto es y ha sido el resultado del deporte descuidado y de una o varias autoridades superadas. Es momento de calificar sin que tiemble el pulso, entregar cuentas y asumir responsabilidades y de forma inmediata, iniciar el camino a la tan mentada consolidación del deporte mexicano, sin embargo, esto solo podrá ocurrir cuando no se tenga en el país un divisionismo que afecta a los deportistas, a los atletas, a los entrenadores y a esos talentos que están en todo el país. Cuando se garantice y genere un sistema de detección y seguimiento real para que aquel seleccionado tenga herramientas que le permitan crecer y desarrollarse a plenitud.

Me duele como seguramente a ti también lo que ha ocurrido con el deporte mexicano, pero ya no se necesita más leña al fuego, se requiere temple y coraje para levantarse y enderezar el camino…es mucho pedir?...

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