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Conservan ajolote de la montaña en EdoMéx

Nota: Laura A. Velásquez

Fotografía: Jaime Arriaga

Isidro Fabela, Méx.- A poco más de 1 hora con 30 minutos de la Ciudad de México o de Toluca, se encuentra un criadero de ajolote de Montaña, el cual, está en un espacio de conservación para su crecimiento seguro.

Afectado principalmente por el crecimiento acelerado de conjuntos residenciales, la disminución de áreas verdes, producción de trucha, tala ilegal de árboles, este anfibio capaz de regenerar cualquier parte de su cuerpo de manera natural debido a la composición de su ADN, externó, Víctor Ávila Akerberg, Biólogo y académico de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

En la Sierra de las Cruces, situados en los bienes comunales de Santiago Tlazala en el municipio de Isidro Fabela, se encuentra uno de los espacios dedicados a la cría natural de Ajolote de Montaña, esta especie vive en agua que proviene de las montañas de la Sierra de Las Cruces, anfibio que ayuda a que el vital líquido esté completamente limpio, refirió.

El investigador, comentó que algunos comuneros se dedican al cuidado de la especie, que por la cría de trucha disminuye su presencia debido a que el ajolote de montaña se convierte en alimento.

A su vez, comentó que el ajolote posee un tamaño aproximado de 15 a 20 centímetros, es una especie que tiene un periodo de gestación de 3 meses y un promedio de vida de 4 años, tienen forma de sexos muy parecida y solo el tiempo en el que se reproduce presentan características como abultamiento en los anfibios machos, aspectos que los hace partícipes de investigaciones a nivel nacional y mundial, pero son escasas en comparación con otros anfibios, aceptó.

El especialista en Biología, consideró que el ajolote siempre ha sido reconocido y relacionado con el agua limpia, y sin aún ser comprobado como una especie con propiedades medicinales.

Señaló que, en el país, la investigación en cuanto al ajolote es muy escasa y los avances obtenidos son gracias a estudios extranjeros, en los cuales dieron como resultado que el genoma de esta especie es alrededor de 10 veces mayor que el genoma humano.

"El ajolote es de los pocos animales que tienen esta capacidad de regenerar casi cualquier parte de su cuerpo, esta es una de las causas por las que mayormente se está estudiando", dijo.

Ante la importancia de este tipo de anfibio, Ávila Akerberg, consideró indispensable que el bosque esté bien, que la gente colabore para cuidar los espacios boscosos, que el agua que escurre por los manantiales no se contamine y que la producción de trucha no arrase con esta especie, que desafortunadamente, poco ha sido estudiada y de manera lenta ha podido criarse gracias a la ayuda de los ejidatarios y los investigadores interesados en la conservación de esta especie indispensable para la limpieza del agua.

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