LOGO la tribu entera

COMUNICAR MEJOR

Ha conseguido su objetivo sin duda alguna: ser tema de la agenda, no solo mediática, sino en las charlas cotidianas de muchos mexicanos. Que si la consulta popular, que si el tren maya, que si el consejo asesor –de prominentes empresarios, siempre vinculados al poder-, que si la amnistía, que si el perdón a los corruptos. Mantiene temas.

Un día sí y otro también –aún cambiando la declaración de la mañana a la noche- el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha logrado dominar la agenda en los temas que pensamos muchos mexicanos. A favor o en contra, pero invariablemente hablamos de lo que hace o no hace, de lo que dice o no dice. Ahí su logro.

Ha roto –para bien o para mal, dependiendo el ángulo en el que nos encontremos- muchos referentes históricos. La aprobación social, que fue el” talón de Aquiles” del presidente Enrique Peña Nieto, desde abril de 2014, registra los niveles más altos para López Obrador, por encima de sus antecesores inmediatos: Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y el propio Enrique Peña Nieto.

El hombre que, el próximo sábado 1 de diciembre, asumirá el poder absoluto –para fortuna o desgracia, ya veremos- tenía un respaldo de 53 por ciento, luego de la elección de julio pasado y en septiembre alcanzó 71 por ciento de aceptación. En tres meses subió casi 20 puntos.

La empresa “Parametría” realizó una encuesta para medir la aprobación de López Obrador que supera la expectativa que tuvieron los últimos tres presidentes. Felipe Calderón Hinojosa tenía 47 por ciento de aceptación; mientras Vicente Fox y Enrique Peña, iniciaron con 55 por ciento de “aprobación”. Y parte de ese fenómeno, se analizó en la semana que concluye, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).

Se realizó el Conversatorio “La Comunicación que viene, la Comunicación que se va”, en la que investigadores, especialistas y expertos operadores de esa área, analizaron los cambios que se han presentado en el actual proceso de transición y que podrían venir, a partir del inicio de la nueva administración federal.

Patricia Maldonado Pérez, profesora investigadora de ese organismo; Sergio Anzaldo Baeza, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México; Rosalío Soto Bernal, subdirector de Noticias del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense, y José Elías Nader, profesor de la propia FCPyS y presidente editor del periódico El Valle, expusieron sus perspectivas de lo que será la nueva etapa de comunicación, y advirtieron sobre la necesidad de adaptabilidad por parte de los medios y la capacidad de López Obrador para mantenerse vigente en la agenda pública.

Bajo la coordinación de la investigadora, Edith Cortés Romero, expusieron la relación entre los medios de comunicación y las estructuras de poder –que en ocasiones se ha pervertido-, así como la reciente Ley General de Comunicación Social aprobada en el Congreso de la Unión, o la necesidad de ajustar las dinámicas en un entorno competitivo frente a las redes sociales.

Todo parece indicar que, invariablemente, el modelo de comunicación que ha subsistido durante décadas en el país ha quedado rebasado y de forma natural –u obligada- será necesario replantear los mecanismos, procesos y contenidos, así como la interacción entre el poder y los medios de información, para atender las crecientes necesidades de la sociedad.

Si los actores políticos, económicos y sociales no entienden las nuevas reglas, quedarán rebasados en el escenario que se modifica en el ámbito de la comunicación y que ha dominado, desde julio, Andrés Manuel López Obrador.

Ahora, con mayor razón, es necesario comunicar mejor.

PERCEPCIÓN

El golpeteo a la Universidad Autónoma del Estado de México, por parte de actores políticos claramente identificados, podría generar un desgaste innecesario a la máxima casa de estudios mexiquense. La ruta del verdadero diálogo –no chantaje o extorsión política- significaría el fortalecimiento de la institución donde se forman más de 85 mil mexiquenses.

 

Leave a reply