TRINCHERA GLOBAL

Cancelación de la reunión Putin – Trump: Crónica de una rivalidad anunciada

Por: José Edgar Marín Pérez

El pasado día 11 de noviembre se conmemoraron 100 años de la culminación de la denominada “gran guerra”, es decir, la primera guerra mundial, una de las conflagraciones históricas más mortíferas que ha vivido el mundo, en donde se estima que murieron alrededor de veinte millones de personas en cuatro años. En este marco los líderes de los países que participaron en dicho conflicto se reunieron en “la ciudad de las luces” París, Francia, en donde la finalidad principal fue no sólo recordar a las víctimas de dicho conflicto, sino hacer votos de unidad para que en la resolución de conflictos internacionales siempre sea la diplomacia la que tenga la última palabra.

Bajo esta tesitura, uno de los hechos que más llamaba la atención fue una reunión que a la postre tuvo que ser cancelada entre los presidentes de Rusia, Vladímir Putin y de Estados Unidos de América, Donald Trump. Quedando en la mera especulación informativa si la reunión se realizó al margen de la conmemoración organizada principalmente por los presidentes de Emmanuel Macron de Francia y la canciller alemana Angela Merkel, así como de la prensa internacional.

En el aire queda sin duda alguna un sentimiento de insatisfacción para los analistas geopolíticos, mismos que preveíamos el pronunciamiento sobre temas torales para las relaciones no sólo entre ambos países, sino también para la paz y seguridad mundial, el primer de ellos era la postura de Rusia frente a los últimos ataques realizados en suelo sirio por la fuerza área norteamericana durante el pasado mes de octubre, considerando la añeja relación existente entre Rusia y Siria, respectivamente.

Por otro lado, también llamaba poderosamente la atención cuál iba a ser la exigencia del gobierno de Putin frente a la amenaza norteamericana frente a Irán, que a últimas fechas en franca rebeldía se ha convertido en el principal suministrador de crudo a China, esto sin dejar a un lado el valor estratégico que tiene en Oriente medio Irán con Rusia, país con el que además de contar con buenas relaciones internacionales y comerciales, también representan una seria amenaza frente a uno de los aliados incondicionales de Estados Unidos, Israel. Lo anterior, toda vez de la política implementada por la nación de la bandera de la cruz de David en contra de los palestinos, libaneses y en general contra el mundo musulmán.

Otro aspecto que llamaba la atención es cuál va a ser la postura de Rusia frente al principal enemigo comercial de los Estados Unidos, China, nación con la que Rusia comparte frontera, actividades comerciales y también un tema preocupante para los dos, Corea del Norte sobre todo tomando en cuenta la reunión sostenida en el verano de este año entre Trump y el presidente Kim Jung-un, realizada en Singapur. Esto porque ni a Rusia, ni a China, les conviene una nueva escalada beligerante entre Corea del Norte y Japón, país cercano a Estados Unidos y socio comercial de ambos.

Asimismo, se destaca que uno de los temas que más han molestado a Putin, particularmente incentivado por la Secretaria de Estado norteamericana ha sido la acusación directa contra éste de corrupción electoral en sus dos últimas elecciones. Una acusación sin el suficiente tacto político y con la evidente intención de desgastar la figura presidencial rusa, jugada que le ha fracasado al gobierno norteamericano sobre todo si se toma en cuenta el grado de legitimidad con el que cuenta el gobierno ruso, que muestra una solidez que contrasta con la cada vez más evidente impopularidad del presidente Donald Trump, que quizás deba enfrentar una acusación directa cuando menos a nivel de cámara de representantes con mayoría demócrata, sobre la intervención o no de hackers rusos en su elección del año 2016 frente a Hilary Clinton, investigación nublada por la destitución en mayo de 2017 de James Comey, ex director del FBI, instancia encargada de la investigación de este escándalo.

Finalmente, quedará en la mera especulación los porqués de la cancelación de dicha reunión que se antojaba vital para la paz mundial antes de que concluyera el presente año, o bien, esperar si en la próxima reunión del G20 a celebrarse del 30 de noviembre al 01 de diciembre en Buenos Aires, Argentina, habrá oportunidad para la celebración de una reunión que sin duda marcará la tónica de muchos acuerdos internacionales en los años venideros.

Comentarios y sugerencias: angelnocturno033@hotmail.com

Twitter: @EdgarMaPe

 

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