guionbajoatole

Barrera

COLUMNA: “DESDE LA BARRERA”

A PUNTO DE CERRAR EL CICLO ESCOLAR, 2.1 MILLONES

DE NIÑOS Y JOVENES NO VAN A LA ESCUELA

POR: SERGIO GARZA GUTIERREZ

Nos encontramos a solamente unas semanas, a menos de un mes de que concluya el presente ciclo escolar 2016-2017, millones de alumnos se encuentran en estos momentos o en próximos días a presentar sus exámenes finales, más de 26 millones, y claro está que con gusto esperamos que todos pasen al siguiente nivel de sus niveles, algunos pasar a otro grado, otros graduarse y pasar a una educación superior y muchos de ellos terminar sus carreras o posgrados, pero para desgracia ésta no es la realidad de todos los mexicanos.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación que por sus siglas se llama INEE, afirman que 2.1 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años no asisten a la escuela, y esto por grandes problemáticas.

Considero que principalmente los dos grandes problemas son primeramente por economía, si tenemos en cuenta que más de cincuenta millones de personas en nuestro país viven en pobreza, y de los cuales 20 millones en un nivel peor que se le conoce como pobreza extrema, nos hace entender la situación tan vulnerable de los más inocentes de nuestro sistema, como es la infancia que no se les preguntó en donde nacer y pues les toca el camino más difícil de carencias y hambre, pero de la misma forma de no poder tener recursos para poder asistir a la escuela.

La segunda problemática fundamental, es la falta de cultura y de compromiso con esta pieza fundamental en la formación de los seres humanos como lo es la educación, a los padres les da lo mismo si estudian o no sus hijos, ya que muchos provienen de la idea de menos hacer y menos esforzarse, y ello hace que quede trunca su escolaridad, porque no lo creen necesario ni indispensable para su formación.

Imagínense ilustre lector que no van a terminar ningún grado de escolaridad en algunas semanas dos millones cien mil niños y jóvenes, y además de que de ellos más de novecientos treinta y un mil menores de edad trabajan en promedio treinta y cinco horas a la semana por lo menos, trasgrediendo con ello los derechos de niños y jóvenes, ya que trabajan prácticamente tiempos completos, dejando como una utopía que algún día del resto de su vida puedan ocupar un pupitre al que tienen derecho.

Dicho informe y entendido por los estudiosos de estos temas del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación INEE, afirma que entre las principales causas por las que no acuden a las aulas están la falta de interés o de aptitud, la carencia de recursos económicos y el empleo al que son obligados por adultos o por sus circunstancias particulares.

Y como causas secundarias se tienen la inseguridad, la discriminación y la distancia que debe recorrerse para llegar a la escuela, alguna enfermedad, accidente o discapacidad y diversidad de lo que se define como “factores familiares”.

Se afirma que las poblaciones más vulnerables de no asistir son los niños y jóvenes indígenas monolingües, los migrantes, la población infantil que trabaja, las adolescentes embarazadas, los menores con problemas con la ley y los afrodescendientes, o sea los más desprotegidos del sistema.

Según las cifras oficiales del Módulo de Trabajo Infantil, anexo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de 2013, un millón 27 mil niñas y un millón 92 mil varones no recibían formación básica.

De forma más profunda y precisa se acota en este estudio que es una fuente de ver las realidades en las que vivimos en México de que las principales ocupaciones que tienen los que pertenecen a la población de 5 a 17 años de edad son los quehaceres domésticos, en un porcentaje de 63.6 por ciento de niñas y 54.2 por ciento de niños de estas edades.

Y bueno de un problema se sigue el otro, ya que además de que este sector de la población prácticamente por la situación o por sus propios familiares son obligados a trabajar la mitad de los niños y adolescentes que labora no reciben ni administran los ingresos producto de su trabajo, que terminan en manos de los padres o tutores, o bien se administran como aportación del menor a la economía familiar, o sea no ven ni un centavo para sí mismos.

Los estados en los que se tiene mayor porcentaje de esta problemática de explotación de infantes y en donde se da mayor deserción escolar se encuentran Michoacán, Chiapas y Guerrero, con más de 10 por ciento, y a nivel nacional es de 7.2 por ciento, en donde existe menor índice de esto que lacera y sangra a nuestra población es Nayarit y Baja California Sur, con poco más de 5 por ciento, y la Ciudad de México, con 3.1 por ciento, vea ilustre lector la gran diferencia abismal existente.

Cómo se le puede salir de un atraso a nivel personal, familiar, social y nacional con estas situaciones, que caen como pudimos ver ilustre lector hasta con niveles de simple esclavitud ya que muchos ni siquiera perciben un centavo de su trabajo, dentro de los derechos de los niños y jóvenes se encuentra el de la educación, y el gobierno ha de decir que es porque no hay posibilidades de solventar este servicio a todos dentro de ellos por infinidad de problemáticas, pero indudablemente uno de ellos es la falta de recursos económicos y no es posible que se gasten los miles de millones de pesos en procesos electorales en organismos que se encargan de estos procesos y viven verdaderamente como reyes, cuando al final de cuentas su labor se pone verdaderamente entre dicho, y nos demos el lujo de gastar a manos llenas en estas acciones que decepcionan más y más la gente conforme pasa el tiempo por ello los niveles de abstencionismo son de las cosas que claro está que sí siguen a la alza, cuando verdaderamente hay cosas que son mucho más importantes a las que se tienen que abocar como lo es el caso que en esta ocasión me atreví a analizar en este nuestro espacio ilustre lector: HASTA AQUÍ MIS LINEAS…

COMENTARIOS: mi_columna@yahoo.com.mx

 www.elvalle.com.mx/desde-la-barrera

 TWITTER: @tubalcain.garza

Leave a reply