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Ahora me Referiré a la  Sinfonía No. 9 de Beethoven

En 1792 Ludwig Van Beethoven (1770-1827) comenzó a estudiar con el eminente músico Franz Joseph Haydn, así como con el mítico Antonio Salieri (mítico por la satanización que se hace de él en la película AMADEUS). Se dice que Beethoven era un alumno arrogante e impertinente, además es famoso por sus apasionadas improvisaciones al piano. Críticos musicales afirman que este virtuoso logró alcanzar la madurez como compositor hasta el momento en que aprendió a combinar el celo y amor por la música con la lógica de las formas clásicas. Sin embargo, el estricto respeto, por parte de Beethoven, a las formas clásicas tuvo su fin alrededor de 1810, cuando este genio se sumió en la más profunda desesperación y aislamiento debido a sus graves problemas de salud y la pérdida de audición. Se sabe que la última vez que tocó el piano fue en 1814 y que desde 1819 todas sus conversaciones eran a través de notas escritas. De esta manera tan dramática, en los últimos años de su vida, fue que Beethoven compuso la Sinfonía No. 9, Coral (1824), una expresión admirable de su pasión creativa plasmada sobre la partitura cuando ya estaba completamente sordo, y una última demostración de su amor por la música y de su pasión artística. Esta magnífica obra, cuya interpretación dura alrededor de 80 minutos, está compuesta por cuatro movimientos. El primero consiste en una apertura dramática, que sólo de soslayo se ajusta a la forma clásica. El segundo movimiento es sonoro y con mucho ritmo, que en el argot de la música se conoce como scherzo (una forma rítmica como de baile), pero de una intensidad sublime (les recomiendo escuchar la versión que se hizo para la película Naranja Mecánica).Después de esta muestra de energía apasionada, en el tercer movimiento aparece un lapso de tranquilidad gloriosa, con una melodía delicada, que sólo al final del movimiento se ve despertada por un par de fanfarrias. El cuarto movimiento de esta sinfonía coral, es uno delos más grandiosos finales de todos los tiempos y es conocido universalmente, tanto que desgraciadamente se han hecho demasiadas versiones profanas (como yo las he nombrado).Bueno, este cuarto movimiento fue la primera vez en la que una sinfonía recurriría a toda una coral junto con la orquesta al completo (es decir más de 160 personas interpretando al mismo  tiempo). Cuando el coro empieza a interpretar la Oda a la Alegría, un himno extático a la vida, la música va creciendo hasta que llega a alcanzar un clímax eufórico ya tronador. El texto de la Oda a la Alegría, en la que se incluyen frases como “¡Alegría, hermosa chispa de los dioses, hija de Eliseo! ¡Ebrios de ardor penetramos, diosa celeste, en tu santuario!”, tiene su origen en un poema escrito por el poeta alemán Friedrich Schiller en1785.Para terminar, sólo mencionaré una de tantas leyendas, esta dice que cuando Beethoven estaba a punto de morir, poco tiempo después de haber terminado esta magnífica sinfonía, hubo una tormenta en Viena. El compositor yacía inconsciente sobre su cama, y en el momento en el que se escuchó el estruendo de un rayo se incorporó repentinamente, levanto su puño contra el cielo y cayó sin vida.

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