guionbajoatole

_ATOLE

Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en el otro lado del mundo: el hilo se estirará pero nunca se romperá.

Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado en mayor o menor medida, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida. Así es que, el Abuelo de la Luna, cada noche sale a conocer a los recién nacidos y a atarles un hilo rojo a su dedo, un hilo que decidirá su futuro, un hilo que guiará a estas almas para que nunca se pierdan.

Esta leyenda está tan arraigada en las culturas orientales que millones de personas llevan unidas a ellas un hilo rojo verdadero. Se dice que la leyenda comenzó al conocer que la arteria ulnar conecta el dedo meñique (o el anular, que tiene más tradición en nuestra cultura) con el corazón, fuente de vida y es eternamente concebido como el hogar del amor. Es un hilo rojo al que no podremos imponer nuestros caprichos ni nuestra ignorancia, un hilo rojo que no podremos romper ni deshilachar. Un hilo rojo directo al corazón, que conecta a los amores eternos, a las relaciones profundas, esas que simbolizan el antes y por los que no hay un después. El amor de una madre, de un padre, de un hermano, de un niño, de un amigo, de un hombre o de una mujer; un hilo rojo que simboliza el amor y el interés común.

Entre leyendas, creencias, religiones e imposiciones siempre sobresale, en teoría, el amor como la fuerza más grande del universo. Esto es bonito y está bien, pero siendo este principio de los más conocidos a nivel mundial, es curioso que frecuentemente es el que más olvidamos y nos dejamos controlar por nuestras emociones, en vez de controlarlas nosotros a ellas. Cuando actuamos con amor se mueven “hilos” que tal vez nunca nos enteremos, pero entre más acciones existan con esta fuerza, mejor será el mundo en el que viviremos.

Mantengámonos libres.

 

Leave a reply