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EL COLMO DE LOS ENSOTANADOS, AHORA HASTA QUIEREN QUE SE DIGA EN LOS LIBROS DE TEXTO “QUE DIOS NOS CREO”… YA BASTA

 

POR: SERGIO GARA GUTIEREZ

Ya nos quitaron el petróleo, ya nos aumentaron el precio de las gasolinas, ya nos bajaron los salarios, el salario mínimo, su nombre lo dice, es mínimo, se nos ha quitado la tranquilidad de vivir en paz, la calidad de vida con nuestras familias, persisten impuestos idiotas como la tenencia  el refrendo por tener nosotros el derecho de tener un vehículo que nadie nos ha comprado, y tenemos que pagar por ello, aumentos de precios en la canasta básica y en todos los demás productos no tan básicos pero si necesarios para un buen vivir, mantenemos a diez partiduchitos que no hacen nada más que gastar lo que de ellos no es, sino de nosotros, con un proceso solo en cuatro estaos este año y un gasto de más de 10 mil millones de pesos, funcionarios de los tres niveles de gobierno que ganan en un mes, lo que un jornalero ni en años logra obtener, nos han quitado textualmente hasta la camisa y ahora los curas pretenden quitarnos hasta el libre albedrío de tener la facultad de creen en quien se nos pegue la gana.

Ya perdimos ese logro del 18 de marzo de 1938, ya perdimos la no reelección que fue la bandera de la revolución mexicana de poco hace más de un siglo y que costó la vida de un millón de personas en un país de solo 20 millones, que derramó su sangre para un futuro y que solo vivió en unas cuantas décadas.

Ese yugo que por siglos se tuvo en México de los satánicos curas y que doblegaron con orden, lógica y congruencia los héroes de la reforma como Gómez Farías, Ocampo, Juárez, Ramírez, Altamirano, Prieto, Abasolo y demás insignes realmente mexicanos con pantalones, seguidos a menos de cincuenta años de Madero, Carranza, Obregón, Calles y un sinfín de aguerridos que lucharon por una libertad no solo física sino de pensamiento, ahora los ensotanados del siglo XXI pretenden ridículamente desde sus oscuros agujeros y púlpitos echar abajo.

Pagan encuestas para intentar fundamentar sus comentarios insulsos y ridículos, de que casi un 40 por ciento de las gentes creé que es necesario el que se difunda en el aprendizaje de diversos niveles de educación de que existe un ser supremo que creó el mundo.

Por supuesto que el laicismo en México nos da esa amplia libertad de creer en lo que se nos pegue la gana en que si fuimos creados por Alá, por Dios, por Jehová, por los Annunakis, guiados por Kukulcan, Hitzilopochtli o un tan llamado Jesús, o Krishna, y simplemente por una silla, u otros que descendimos del mono, cada quién es libre de creer en lo que se sienta satisfecho, pero su derecho llega hasta donde el mío inicia.

Ya basta del yugo flagelante del silicio clerical, llevamos cientos de años con él en el pescuezo, y no ha hecho otra cosa más que dominar a través de la ignorancia y el culto al temor, a creer que curas, párrocos, pastores, obispos y demás nombres que se invistan los hacen superiores a notros y que son la “voz de Dios” a través de ellos, o que ellos sí saben el camino que debemos de recorrer, como si fuéramos un rebaño de borregos que solo saben recibir órdenes, comer reproducirse, mantenerlos y morir, ya basta de una mentalidad tan idiotamente cerrada.

Es más que ridículo que la gene se burle cada día más de que los niños esperen con ansia la llegada del ratón de los dientes cada noche que pierden una pieza dental, o de la llegada con regalos de Santa Claus, cuando ellos siguen creyendo en “San Juditas Tadeo” o en el mejor cuento invasivo de la “Virgencita de Guadalupe” cuando se sabe que fue una pintura creada en el siglo XVII y se puso de moda hasta un siglo después, cada quién creé en lo que quiere, y la inocencia de los niños claro está que muy por encima se encuentra a los ocotes e inciensos de figuras de tela, madera, cartón que se tienen hincándonos y a quienes echarles la culpa de lo que les pasa, a quién irle a contar nuestras penas, sino en nosotros mismos resolverlas y eso solamente es a través de no preocuparnos, sino de ocuparnos en solucionarlas, no hay nadie a quién echarle la culpa más que a nosotros mismos.

En las encuestas pagadas por los ensotanados purpurados dicen que la mayoría de la población quiere que se imponga la fe de un Dios en la educación de las generaciones de estudiantes, mientras solo una tercera parte afirma que la vida se origina por sí misma y un once por ciento que se comenten las dos formas, la de la fe y a científica.

Bueno yo comentaría desde mi humilde y abierto de opiniones, espacio que si ellos quieren que la gente crea en sus cuentitos “Divinos”, que tienen espacios en donde hacerlo, en sus lugares de estudio, en sus escuelitas de “padres”, sus catecismos o en sus seminarios en donde se forman “hombres de dios”, o sea en donde se estudia para ser cura, tienen sus espacios, y dejen en paz al conocimiento libre, al conocimiento que tiene razón y dividamos sanamente lo que son los fanatismos religiosos de lo que es el verdadero conocimiento que no se anda con cuentos, mitos ni leyendas, pero claro, estas gentes quieren que el gobierno les mantengan sus embrollos y nudos manipuladores, porque ellos son incapaces por sí mismos de hacer que la gente los volteé a ver y les haga caso, esa es su realidad, ya no convencen ni al “perico de los palotes”.

Y para muestra un botón de las encuestas que claro que ellos no quieren que se sepan, hace siete años en el dos diez mil, el 82.7 de los mexicanos que se encontraban bajo el yugo católico, y cinco años después o sea en el dos mil quince solamente el cuarenta y dos por ciento hace lo conducente, en síntesis despertó y se liberó de ese dogal al cuello él cuenta por ciento de los mexicanos, lo que hace que la pérdida de su poder, de sus bienes y sus finanzas decayeran en el mismo orden porcentual. Y así como los mexicanos nos tenemos que amarrar el cinturón con esta situación económica que vivimos, ellos se tienen que apretar la sotana, aunque claro, ellos son los que saben en donde menos gastar y a nadie les toman opinión, o de donde sacar más “diezmos”, ya que hay que entender que ellos no cobran impuestos, sino que venden indulgencias y demás sarta de ridiculeces, como estampitas, velas, rosarios, misas de celebración, de difuntos, libritos de estampitas, cursos de fanatismo, gentes que molestan al prójimo tocando en las casas principalmente fines de semana diciendo que nos traen la “palabra de Dios”, cuando que yo sepa nadie lo ha escuchado, o por lo menos nos ha dicho que hagamos creer a otras gentes que lo hemos escuchado, ferias de santitos, mantenimiento para no sé qué tantos organismo dicen que tienen para hacer el bien a lo demás cuando nosotros mismos lo podemos hacer con las gentes que consideremos sin necesidad de hacerlo llegar a los jerarcas religiosos de cualquiera de todos esos mitos que existen como cáncer en la sociedad de todos los dichosos cultos.

En síntesis ilustre lector, así como ellos quieren que las gentes entren en su redil y crean en lo que ellos creen, y pretender influenciar a los niveles educativos y laicos de México que es lo único que nos ceda de libertad, hablemos otros de que cada quién sea libre de sus  creencias, las respeto, pero que no quieran joder a nadie que no quiere creer en sus misas, servicios y demás cultos como les llamen, así que mejor cada quién crea en lo que quiera y viviremos mejor con ese respeto que es lo único que hace al ser humano, Único: HASTA AQUÍ MIS LINEAS…

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