mitad (2)

A mitad de la semana

Por Julián Alfonso Chávez Trueba

Reflexión huachicolera

Espero que hayan pasado una excelente navidad en compañía de sus seres queridos, llenos de comida rica y deseo que en este año, cumplan sus retos y metas, pero sobre todo, siga con el gusto de tenerlos de lectores, muchas gracias y un gran abrazo fraterno.

A penas nos estábamos terminando los primeros tragos de la fiesta del año nuevo, en el inicio de las primeras horas del 2019, e ilusos nosotros, no sabíamos que de la misma forma se estaba acabando la gasolina.

En esta nota mezclo algunas ideas de los actores y voceros que se hacen escuchar con opiniones al respecto de todo lo que se ha hablado e intentaré contar con una conclusión coherente.

A claro que no estoy de acuerdo con el desabasto ni con las formas que toma AMLO para su política pública, sin embargo, se han vertido algunos comentarios que denotan mucho más que solo un desabasto.

AMLO comentó del robo que se ha hecho a PEMEX de forma desmedida y con el aval de funcionarios públicos dentro y fuera de esta empresa y que iba a tomar medidas. En días posteriores empezó el desabasto de gasolina y mencionó que no había desbasto porque se habían programado las pipas necesarias para el consumo habitual. Resulta que el consumo habitual se establece de acuerdo al consumo generado por cada estación de gasolina y obviamente esto se hace con antelación, es decir, con algunas semanas de anticipación, para que quede programada la logística.

En datos extraoficiales coinciden que Pemex pierde cada sexenio 100 mil millones de pesos por gasolina que se “pierde en el camino”. Esto ha pasado de manera constante los últimos 3 sexenios. Esto quiere decir que tanto gobiernos priistas como gobiernos panistas han implementado medidas para mitigar esa pérdida pero que en general no ha sido eficiente. En palabras del Diputado Enrique Ochoa (ex presidente del PRI), quien es el Presidente de la Comisión de Energía, en entrevista con Oscar Mario Beteta el día de ayer, coincidía que el desbasto es una medida que ejemplifica muy bien la idea que el remedio sale peor que la enfermedad, que no ha surtido efectos positivos, pero no pudo decir una sola estrategia positiva de las administraciones priistas, esto denota dos cosas. 1 Que las medidas anteriores no han tenido resultados positivos; y 2 Que no sabe de medición de políticas, puesto que aunque no nos guste AMLO ha dicho numerosas veces es que lo que está combatiendo es el robo a Pemex, no el consumo, no el bienestar; de tal manera que los resultados serán visibles con posterioridad a estas medidas, no durante la implementación de tales políticas, por lo que debemos pensar que las medidas anteriores no han servido, esperemos que aunque dolorosa, ésta sirva.

Así pues, que el erario pierde diariamente 4 millones de pesos entre huachicol y la ordeña de ductos de Pemex, pero con la magnitud de esa cifra, la distribución de litros no es el consumidor final, es decir, no se ésta vendiendo esa cantidad de gasolina a consumidores particulares que consumen 40 litros diarios, sino más bien en puntos de venta que tengan cantidades fuertes de venta, o sea, las gasolinerías.

Con esta reflexión encajan dos ideas de manera razonada, porque el desabasto conlleva a que cada gasolinería reporta 5 pipas al mes y vende 20 pipas de gasolina robada, entonces ahora que se están entregando las pipas reportadas, pues no alcanza a llegar a todos los consumidores por el mercado negro atravesado en el consumo. Resulta interesante pensar que en el centro de la república es donde se han encontrado el mayor índice de huachicol y de robo de gasolina; y al mismo tiempo es aquí donde falta gasolina cuando cierran los ductos ordeñados.

Sin duda el robo de combustible y la generación de huachicol son negocios redituables y es posible que la actual administración esté también realizando el seguimiento del dinero ingresado, esperaría que fuera para evitarlo y simplemente cambiar el destino de ese dinero.

Ya se tienen controladas algunas plantas de Pemex, por el ejército, y han ya encontrado mangueras que no están reportadas y pérdidas de presión en ductos, lo que conlleva forzosamente a la investigación de los actores que estén participando en el crimen.

Por todo lo anterior, debemos pensar que esta política en contra del robo y huachicol, si bien es dolorosa y hasta económicamente perjudicial, no podemos valorarla hasta saber los resultados, a fin de cuentas, por eso votó así la ciudadanía, para hacer las cosas diferentes, porque iguales no han funcionado, habrá que ver si diferente es igual a eficiente o no.

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