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12 de Junio Día Mundial de la Descontaminación Acústica

Ciudad de México.- Produce pérdida de la audición, alteraciones en la conducta, la memoria y la atención, además de daño a los ecosistemas

Suena extraño, pero el ruido es un tipo de contaminación poco percibido e inclusive soslayado y que sin embargo causa daños fisiológicos y psicosomáticos muchas veces irreversibles a más de 120 millones de personas en el mundo y a 13 millones en los países miembros de la Organización para la Cooperación Económica, entre los cuales sobresale México, por estar expuestos a sonoridades superiores a 65 decibeles que revelan contaminación acústica, fenómeno propio de la civilización de consumo y que es generado por la actividad humana.

La Organización Mundial de la Salud en Europa advierte que, por su rango de impacto, la contaminación acústica es "la segunda causa de enfermedad por motivos medioambientales, por detrás de la polución atmosférica, y no sólo es una molestia medioambiental, sino también una amenaza para la salud pública".

Las secuelas del ruido son tan devastadoras para el ser humano y tan variadas y numerosas las fuentes que lo generan, que se han fijado dos fechas para promover la conciencia sobre los perjuicios que ocasiona el “contaminante invisible” cuando alcanza un nivel superior a 70 dB, límite establecido por la OMS: el 12 de junio, Día Mundial de la Descontaminación Acústica, admitido por el organismo internacional de Salud y, desde hace más de dos décadas, el último miércoles de abril, Día Internacional de la Conciencia sobre el Problema del Ruido que conmemoran México y otros países.

Un informe de la OMS advierte que “la civilización del ruido atenta contra la salud”, y aunque el exceso de sonido que altera las condiciones normales del medio ambiente en una determinada zona, no es acumulable ni se traslada, repercute gravemente en la calidad de vida de las personas si no se controla de forma adecuada.

La industria de la construcción, el tránsito vehicular, el comercio ambulante y los centros de diversión son algunas de las fuentes de contaminación acústica, considerada la más común y barata de producir, y las ciudades son los espacios más afectados porque concentran la mayor cantidad de población expuesta a niveles de ruido intenso que originan estrés, pérdida de la audición, efectos vegetativos, alteración del ritmo cardiaco y del sistema periférico; efectos psicológicos como trastornos del sueño, la conducta, la memoria y la atención, y además, afecciones en el embarazo.

La Semarnat señala que “la contaminación acústica es un problema ambiental importante con cada vez mayor presencia en la sociedad moderna, debido al desarrollo de actividades industriales, comerciales y de servicios que constituyen fuentes tanto fijas como móviles que generan diferentes tipos de ruido que, de acuerdo a su intensidad, frecuencia y tiempo de exposición, repercuten no sólo en los seres humanos sino en todos los seres vivos que conforman los ecosistemas en los que se encuentra inmersa la población humana”.

En consonancia, el 13 de enero de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la norma oficial mexicana NOM-081-SEMARNAT-1994 que establece los límites máximos permisibles de emisión de ruido de las fuentes fijas y su método de medición, y el 29 de abril de 2013 esa norma fue modificada al observarse que México destaca entre las naciones donde se han incrementado los problemas generados por la contaminación acústica al superarse ampliamente la incidencia perjudicial del ruido en los seres humanos.

Se reconoce que no pueden equipararse las actividades que se realizan dentro de todas las instalaciones, por lo cual, en beneficio de la salud de las personas expuestas a altos niveles de emisión de ruido, en 2013 la SEMARNAT y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios acordaron modificar el numeral 5.4 de la  NOM-081-SEMARNAT-1994 para establecer los límites máximos permisibles de emisión de ruido de las fuentes fijas por zonas y horarios recomendados por la OMS:

Para exteriores de zonas residenciales, de 6:00 a 22:00 horas el máximo permitido es de 55 dB, y de 22:00 a 06:00 horas, de 50 dB; en los mismos horarios para zonas industriales se permiten hasta 68 y 65 dB; para escuelas en áreas exteriores y de juego, durante el juego, 55 dB; para ceremonias, festivales y eventos de entretenimiento durante 4 horas el límite máximo es de 100 decibeles.

Asimismo, hay límites máximos de ruido de fuentes móviles según la NOM-082-SEMARNAT-1994 para motocicletas y triciclos motorizados nuevos en planta y su método de medición; la NOM-080-SEMARNAT-1994 para ruido proveniente del escape de vehículos automotores, motocicletas y triciclos motorizados en circulación y su método de medición, y la NOM-079-SEMARNAT-1994 para control de la emisión de ruido de los vehículos automotores nuevos en planta y su método de medición.

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